
Detrás de todo esto hay una parte de mi recorrido que casi nunca se cuenta.
Lo que vas a leer aquí no es lo típico.
Es una parte que incluso muchas personas que han trabajado conmigo durante años no conocen.
Mi nombre es Frenchy y llevo más de 25 años creando proyectos digitales propios y diseñando sistemas de crecimiento.
Esta página resume quién soy, de dónde vengo y cómo ese recorrido me ha llevado hoy a ayudar a clínicas y otros negocios de servicios a construir estructuras que funcionan con orden, estabilidad y control.
Los inicios: cuando Internet era terreno virgen
Empecé en el mundo digital en una época en la que casi nadie sabía qué era una web.
Y mucho menos existía algo llamado “SEO”.
Lo curioso es que, más de 25 años después, todavía hoy mucha gente no entiende realmente qué significa posicionar una web, cómo se traduce en tráfico que genera negocio, ni cómo buscan de verdad las personas.
Mi primer proyecto fue la primera página turística de Santiago de Compostela.
Aquel proyecto empezó a recibir tráfico sin una explicación aparente. Con el tiempo entendí que era lógico: prácticamente no había competencia. Pero en ese momento no existían métricas, referentes ni manuales.
Sin saberlo, estaba haciendo SEO antes de que el SEO existiera como disciplina:
- entendía qué buscaba la gente
- ajustaba contenidos según comportamiento
- reorganizaba estructuras
- enlazaba con lógica
- optimizaba por puro sentido común
Funcionaba. Y eso me obligó a entender por qué.
Pionero en turismo digital en Galicia, en una época en la que Internet aún no era una opción real
Cuando entendí bien cómo funcionaba el contenido, di un paso más.
Para que el proyecto pudiera crecer, incorporé dos socios a la empresa y, más adelante, una alianza con una agencia de viajes.
De ahí nació algo que no existía en Galicia en ese momento:
la primera web de reservas online de hoteles en Galicia
El proyecto empezó a moverse. Había tráfico, interés y demanda real.
Y entonces apareció Booking.com.
Para muchos fue irrelevante. Para mí fue una señal clara: el sector iba a cambiar por completo.
Su llegada exigía más tecnología, más integración, más inversión y decisiones mucho más rápidas.
Yo veía claro que el proyecto necesitaba replantear el buscador casi desde cero por un problema de usabilidad.
Nuestro socio externo no lo vio igual.
Esa diferencia marcó el destino del proyecto y me dejó una lección que hoy tengo clara:
Los negocios no mueren por falta de potencial.
Mueren por no adaptarse a tiempo.
El proyecto que rozó los 3 millones… y la lección más dura
Un año después lancé un proyecto que creo de la nada (sistema de afiliación con una empresa española) y que, cinco años después, llegó a rozar los 3 millones de euros de facturación, basado únicamente en contenido y SEO, sin publicidad ni inversión inicial.
Y lo hice en uno de los sectores más competitivos que hay: viajes y reservas online.
Allí la competencia jugaba duro:
- compra de enlaces tóxicos
- enlaces basura
- ataques de SEO negativo
Fue también la época en la que Google lanzó dos actualizaciones clave:
- Panda (2011)
- Penguin (2012)
Google empezó a decir “no” al contenido de relleno y a los enlaces fáciles. Y ahí se acabó la fiesta para muchos.
En aquel momento, Matt Cutts, responsable del equipo de Webspam en Google, explicaba en un vídeo de Youtube que el llamado SEO negativo era poco probable y que, en la mayoría de los casos, Google estaba preparado para ignorar enlaces externos generados por terceros.
Ese era el contexto oficial de la época, antes de que algoritmos como Penguin marcaran un antes y un después.
En sectores extremadamente competitivos, la realidad acabó demostrando que no siempre era tan sencillo.
El mío lo era.
Y lo sufrí.
El golpe no fue parcial. Fue total.
El proyecto entero se vino abajo de un día para otro, sin margen de reacción.
Ese fracaso me dejó la lección más importante de mi trayectoria:
Ningún negocio serio puede depender de un único canal.
Necesita una arquitectura estable, diversificada y resistente.
Un proyecto colaborativo que confirmó el poder de una buena estructura
En 2014 formé parte de un equipo de cuatro creadores que impulsó una iniciativa social diseñada para coordinar una campaña simultánea en varios restaurantes de España y, con el tiempo, también de otros países.
No fue un proyecto individual ni un mérito propio.
Fue una colaboración intensa, en la que cada uno aportó una pieza clave.
En mi caso, me encargué de:
- crear el logo y la identidad visual
- diseñar la web
- definir parte de la estrategia de social media
- desarrollar la mayoría de las creatividades
El funcionamiento del evento era sencillo: Cada mesa reunía entre 6 y 8 creadores —influencers, periodistas, fotógrafos, blogueros— que generaban contenido en tiempo real.
El objetivo colectivo era claro:
alcanzar suficiente masa crítica para ser Trending Topic nacional.
Y lo conseguimos durante varios años consecutivos, con repercusión en prensa, radio y televisión.
Ese proyecto no fue “mi sistema”.
Pero confirmó algo que hoy forma parte de mi enfoque:
Cuando hay estructura y coordinación, el alcance deja de depender del azar.
Por qué hoy hago lo que hago
Si diriges una clínica o un negocio de servicios, probablemente conozcas bien el problema:
- agendas inestables
- no-shows
- procesos incompletos
- falta de seguimiento
- dependencia excesiva de personas
Nada de eso es casual.
Son síntomas de un sistema mal diseñado o inexistente.
Qué hago hoy
Ayudo a clínicas y otros negocios de servicios a ordenar sus procesos y a construir estructuras que funcionan sin que todo dependa de una sola persona.
Diseño:
- estructuras de agenda
- modelos de captación
- flujos de seguimiento
- sistemas de retención y reactivación
- procesos internos
- modelos de conversión
- operativas que reducen no-shows
La automatización es solo una herramienta.
Yo diseño la arquitectura, la lógica y el sistema.
La ejecución técnica la realizo con colaboradores especializados, según cada proyecto.
Lo que aprendí con los años
Con el tiempo entendí que:
- los atajos no funcionan
- los algoritmos cambian
- los mercados se saturan
- los negocios sin estructura pagan un precio
Por eso trabajo con:
- procesos sólidos
- estructura clara
- arquitectura estable
- riesgo controlado
- decisiones basadas en datos
- crecimiento sostenible
No improviso.
No vendo humo.
No sigo modas.
Trabajo con sistemas, no con ocurrencias.
Si quieres conocer cómo trabajo y cómo analizo los sistemas desde dentro, puedes ver algunos de los artículos que publico en ni blog.
Por qué puedes confiar en mí
- Más de 25 años de experiencia real en proyectos digitales propios
- Pionero del SEO antes de que existiera como disciplina
- Creador de proyectos digitales rentables
- Proyecto escalado a casi 3M€ sin inversión inicial
- Más de 7.000 €/mes solo con contenido y SEO en menos de un año
- Experiencia real frente a sabotajes y cambios de algoritmo
- Pionero en turismo digital en Galicia
- Co-creador de iniciativas sociales con impacto nacional
- Creador de Galicia Mola, comunidad de más de 100.000 personas
- Diseñador de sistemas, no técnico
- Criterio empresarial basado en experiencia, no en teoría
Lo que conseguiremos juntos
- más citas
- menos no-shows
- procesos claros
- equipos más eficientes
- menos dependencia de recepción y tareas manuales
- crecimiento estable y sostenible
¿Empezamos?
Si quieres un negocio que funcione con orden, previsibilidad y control, este es el momento.
Antes de reservar, una aclaración rápida
Esta sesión no es una demo ni una llamada comercial.
Es una conversación breve para analizar tu situación y ver si tiene sentido trabajar juntos.
Si buscas una solución rápida o una herramienta concreta, probablemente esta sesión no sea para ti.
Si buscas ordenar tu negocio y tomar mejores decisiones, puedes reservar a continuación.
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